El juego se describe como comprobablemente justo, es decir, con resultados generados por un algoritmo criptográfico verificable y no modificable al instante por el jugador o el casino. El RTP declarado es un valor teórico calculado sobre muchas jugadas, no una garantía de beneficio personal, y la volatilidad ajustable significa que los modos más difíciles pueden quemar tu saldo muy rápido. Desde el punto de vista técnico, por lo tanto, se encuentra dentro de los juegos de azar normales de alto riesgo, sin elementos objetivos que lo califiquen como estafa.